Parecen dos personas agarradas de brazos. ¡Pero mira la foto de cerca y notaras un detalle que se te escapó!

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El amor de un padre es inigualable y hacemos lo posible para aprovecharlo todo el tiempo que esté con nosotros. Por supuesto que nos gustaría que fueran eternos, pero desafortunadamente tarde o temprano tendrán que partir a un lugar mejor.

Sin embargo, no siempre nuestro padre puede estar con nosotros en esos momentos y es algo que no podemos evitar aunque tratemos.

Perder a un padre prematuramente es algo que nos parte totalmente el corazón y nos marca para toda la vida.

Poder superar la pérdida de nuestro papá, es lo más difícil y doloroso que podemos llegar a experimentar. La cosa se vuelve más dolorosa.

Cuando somos muy jóvenes y no estamos preparados para decir adiós tan pronto. Es algo que desgarra el alma.

Es por eso que cuando perdemos a nuestro padre, siempre hacemos hasta lo imposible por tenerlo presente y cerca de nuestro corazón.

Tal es el caso de una joven que compartió con su padre el día de su matrimonio, diez años después de que este muriese.

Esta historia comienza el día seis de agosto del año dos mil seis (2006) en Estados Unidos, cuando el padre de Jeni Stepien fue terriblemente asesinado.

Este trágico evento marco por completo la vida de la joven y al resto de su familia, y cuando, después de diez largos, llegó el día que se suponía que debía ser el más especial de toda su vida.

El día de su tan esperado matrimonio Jeni sintió con mucho dolor la ausencia de su amado padre, y le entristecía enormemente que este no pudiera llevarla al altar.

Sin embargo, Jeni encontró una buena y creativa solución para que su padre pudiera celebrar aquel día tan especial junto a ella, aunque el hombre hubiese fallecido hace diez años.

Resulta que antes de su muerte, el padre de Jeni autorizó que sus órganos fueran donados cuando su hora de partir llegara, y es por esa razón que un hombre llamado Arthur Tomas fue capaz de recibir su corazón.

Fue gracias a esa operación que Arthur pudo seguir con vida, y en el momento en el que escuchó la petición de la hija del hombre que le había salvado la vida, este aceptó sin detenerse a pensarlo un solo segundo.

Encantado de poder acompañarla hasta el altar el día de su boda, entregándola en nombre de aquel fallecido hombre al que Arthur le debía tanto.

Es por esta razón que, aunque el padre de Jeni en realidad no pudo asistir a la ceremonia -y por tanto, no aparece en ninguna de las fotografías de aquel día- su corazón estuvo al lado de su amada hija, acompañándola en aquel día tan importante.

De esta forma Jeni logró que parte de su padre la acompañara a celebrar el día de su boda, invitando Arthur, quien aceptó también ser el padrino.

Esta historia nos pareció tanto original como conmovedora, y sin duda nos alegró contártela.

¿Tú que piensas al respecto? ¿Estás tan conmovido como nosotros por la historia de Jeni? ¿No crees que fue lindo gesto el de Arthur al aceptar acompañarla hasta el altar en nombre de su padre?

Dinos que te ha parecido todo esta situación, y no te olvides de compartir esta linda historia con todos tus amigos y familiares.

 

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