Una niña muere en el hospital 1 hora más tarde, llega la enfermera y admite el error

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El ahogamiento es la causa más común de mortalidad entre los niños pequeños. Y un par de pulgadas de agua es todo lo que se necesita.

Todos los padres saben que quitarle el ojo a su hijo unos segundos puede ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Además, la mayoría de los ahogamientos ocurren en el entorno familiar, por ejemplo en la piscina de la casa.

Cuando Julia, una madre, hace una visita rápida al baño mientras su hija Jayah está mirando la televisión, nunca podría haberse imaginado que su hija pronto sería una trágica estadística.

Julia había estado luchando contra una pertinaz gripe y necesitaba ir al baño.

Mientras tanto, su hija, Jayah, estaba sentada frente al televisor en la sala de estar.

Pero cuando Julia regresó unos minutos más tarde, su hija no estaba a la vista. Y cuando Julia vio que la puerta de atrás estaba abierta, se le puso el corazón en un puño.

Inmediatamente, Julia se dio cuenta de que Jayah había ido al patio trasero, donde había una piscina.

Julia cuenta a  Fox 10 que corrió a la parte de atrás y se encontró con una escena escalofriante.

La hija de Julia estaba flotando boca abajo. La madre aterrorizada empezó a gritar e inmediatamente sacó a su adorada hija del agua. Jayah habría estado aproximadamente alrededor de 5 minutos en el la piscina.

“Es el peor pánico, es ansiedad, es miedo y es todo al mismo tiempo”.

Julia se apresuró a meter a Jayah en casa y llamó a los servicios de emergencia, mientras realizaba los primeros auxilios , RCP, con su hija.

“Es horrible por todo lo que he pasado, es lo peor que puede ocurrir. Como madre, pensar que era responsable de ella y que se fue a la piscina y ahora esta aquí echada, lo siento tanto”

Julia no hacía más que gritar desesperadamente, “¡Jayah, despierta! ¡Vuelve!”

Pero el pequeño cuerpo de Jayah permanecía inanimado y frío.

“Lo sentimos”

Cuando la primera ambulancia llegó a la casa, Julia estaba sentada en la habitación, mientras el personal sanitario trabajaba intensamente para revivir a su hija. Luego se la llevaron al Centro Médico Banner Thunderbird, donde los doctores le dieron una noticia terrible:

“Lo sentimos. No podemos hacer nada”

Se declaró la defunción de Jayah media hora después de que su madre la encontrara en la piscina familiar.

Pero luego, el equipo médico vino con noticias impactantes .

Un médico apareció en la sala de espera e informó a la familia que las cosas habían cambiado repentinamente. ¡Jayah estaba respirando!

Su madre comenta a Fox 10, “Estaba mirándola, no sabía que idioma hablaba. Hacía un hora estábamos sentados junto a ella y nos dijeron que nuestra niña había muerto”.

Cuando algunas enfermeras entraron en la habitación para recoger el cuerpo de Jayah y llevarla al médico forense para hacerle una autopsia, la  niña de repente tosió. Entonces el personal se dio cuenta de que ésta había vuelto a la vida.

“Tenía el pulso agitado. Su corazón simplemente comenzó a latir. Había estado tumbada sobre la mesa y comenzó a latir de nuevo”.

Jayah fue llevada en helicóptero al Hospital infantil de Phoenix, donde se debatió entre la vida y la muerte.

Los expertos médicos advirtieron a Julia y Justin que no fueran optimistas considerando el tiempo que Jayah había estado sin pulso.

“Realmente pensaron que la niña no se recuperaría. Los niños simplemente no se recuperan de los ahogamientos”.

Había una preocupación constante pero las cosas iban mejorando cada hora.

“Era horrible estar sentada y verla así y no saber nada, ¿su cerebro va a funcionar? ¿Alguna vez va a estar bien? ¿Volverá a hablar alguna vez? ¿Alguna vez podrá hacer algo de lo que hacía antes? Fue muy difícil porque no sabíamos lo que iba a pasar”, dice Julia.

Para gran alegría de Julia y Justin, una resonancia magnética mostró que no había signos de lesiones cerebrales mayores.

Y cuando Julia puso brillo en los labios de Jayah, ella respondió lamiéndose los labios.

Pasó mucho tiempo antes de que Jayah regresara a su estado habitual. Tenía que aprender a caminar, hablar y reír de nuevo.

Después de varias semanas en el hospital, Jayah finalmente estaba lista para regresar a casa. Según Julia, los médicos y enfermeras con 20 años de experiencia comentaron no haber visto nunca algo así.

Los padres de Jayah eran plenamente conscientes de que ella era un milagro. Y siempre recordaran todo lo que ocurrió ese día con lágrimas en los ojos.

Julia añade, “Solo estoy agradecida y agradecida con Dios por darnos este regalo y poder sentarnos aquí y decir tengo un milagro, y es Jayah. Es increíble”.

Julia todavía tiene sentimientos de culpa, pero espera que su historia pueda hacer pensar a los demás.

Su consejo más importante es que nunca se debe dejar a un niño solo en el agua o cerca de ella. No se debe dejar a los niños pequeños solos en la bañera, ni siquiera por un momento, para contestar el teléfono o para hacer cualquier cosa sin tenerlos a la vista.

No permitas que sea otro niño quien se quede con el pequeño en la bañera. Asegúrese siempre de que quede un adulto con el niño.

 

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