Voy a morir, así que he pensado hacer esto por mi hijita

VIRAL 289 Visitas

Me encantaba mi vida. Era perfecta. Era una esposa de 33 años con un marido maravilloso y la madre de la niña más hermosa del mundo. Tenía un trabajo que me apasionaba. Teníamos un hogar modesto, cómodo.

Sinceramente, estaba viviendo un sueño, más teniendo en cuenta que venía del viejo barrio de clase obrera de la localidad de West Allis —“Stallis”, como lo llamamos allí, en el condado de Milwaukee, Wisconsin (EE.UU.).

Pero entonces, una noche, estalló la bomba: tumbada en mi cama, sentí un bulto en mi pecho.

Fui al médico al día siguiente y entonces empezó a descarrilar todo. Me diagnosticaron cáncer de mama en estadio II. Poco menos de cuatro semanas más tarde, me sometí a una doble mastectomía.

El cáncer se había extendido a mis huesos y mi hígado. Me diagnosticaron estadio IV, terminal, con dos años más de vida como máximo.

Creando recuerdos

Todo empezó con unos álbumes de fotos de Shutterfly y Snapfish repletos de fotos con nosotras juntas. Cuando empecé con la quimio, antes de la certeza de que este cáncer terminaría conmigo, reorganicé mis horas de trabajo para poder tener libres todos los lunes para pasarlos con Bri.

Empezamos a conocer esos lunes como “Lunes con mamá” y duraron más de un año, hasta que entró en preescolar.

Ocupábamos todos los lunes con clases de baile, gimnasia, una visita al zoo, juegos, visitas de chicas a parques acuáticos, películas y salones de belleza. Acumulamos toneladas de diversión y capturamos gran parte de ese espíritu en fotografías.

Luego empecé a producir vídeos. Me sentaba sola en el sofá, micrófono en mano, y le charlaba a la cámara sobre quién era yo, qué me encantaba de Bri y cuánto la echaría de menos, etc. Por fin tuve que gritar “¡Corten!”, porque incluso la cámara parecía aburrida.

Me preocupaba que Bri escuchara todo tipo de cosas maravillosas y fantásticas sobre su madre (espero) por boca de otras personas pero que no pudiera ver a esa misma mujer vibrante en vídeo.

De modo que redirigí mis esfuerzos y decidí hacer algo más parecido a un reality show. Con la hermana y el cuñado de una amiga con la cámara y la dirección, me grabaron a Bri y a mí haciendo cosas cotidianas por la casa:

Jugando a las muñecas, viendo el fútbol, preparando la cena, leyendo o simplemente hablando de cosas divertidas o interesantes que nos habían pasado durante nuestros días juntos. Nada demasiado emocionante, sino vídeos de la vida real que muestran la interacción y el amor entre nosotras.

Pronto pasé a grabaciones de voz, todas muy aleatorias. Me grabé a mí misma leyendo algunos de sus libros favoritos, le cantaba canciones, incluso una que cantaba cuando era un bebé, Good Night to You, que compuse con la melodía de Cumpleaños feliz.

Por supuesto, grabé también la charla sobre la menstruación y la del sexo para cuando llegara el momento en su vida.

Espero que Bri disfrute los vídeos, los audios y las cosas que he preparado o dejado para ella, pero no puedo imaginar nada que tenga más impacto que un mensaje personal escrito a mano de mi parte en algún día especial o en un momento en el que le haga falta el amor de su madre.

Después de que se le diagnosticara un cáncer terminal, Heather decidió escribir una memoria llamada ‘Cards for Brianna’, sobre su decisión de escribir cartas a su hija.

Loading...
Compartir

Comentarios